Existe un miedo específico que frena muchas decisiones, y no es sobre el auto: es sobre el propio cargador. La idea de que el equipo instalado en el garaje pueda sobrecalentarse o explotar durante el uso.

De dónde viene ese miedo

Es un miedo comprensible: electricidad, garaje cerrado, uso diario sin supervisión constante. Por eso mismo, la instalación de un cargador sigue un conjunto específico de normas técnicas.

Qué es lo que efectivamente evita ese riesgo

Antes de instalar, se hace una evaluación de la capacidad eléctrica del condominio. El equipo sigue normas eléctricas y de seguridad contra incendios, y el monitoreo de la estación es remoto.

Capa extra de protección: PowerUp mantiene un seguro completo que cubre daños físicos y eléctricos, incluyendo cortocircuito.

El riesgo real no desaparece al evitar el cargador

Una instalación amateur, hecha fuera de norma, es el escenario que realmente aumenta el riesgo, no el cargador certificado y monitoreado.

Guilherme Aquino Camargo
Guilherme Aquino CamargoSocio-Administrador de PowerUp