Después de la instalación, existe un patrón que se repite en la conversación con administradores de distintos condominios, casi siempre la misma constatación, dicha de formas diferentes.

"Pensé que iba a dar más trabajo"

La expectativa más común antes de instalar es la de un proceso largo y burocrático. En la práctica, el proceso va de la visita técnica a la activación sin exigir más que autorizar el proyecto.

"No recibí ninguna queja"

Un temor recurrente es generar fricción entre residentes. Como el consumo se individualiza por aplicación y el condominio no asume ningún costo, esa fuente de conflicto prácticamente no aparece.

"Debería haberlo hecho antes"

Esta es, por lejos, la frase que más se repite después de instalar, normalmente asociada a la constatación de que la demora no trajo ningún beneficio.

El patrón, resumido: proceso más simple de lo esperado, menos fricción de la temida, y la sensación recurrente de que la decisión debería haberse tomado antes.
Guilherme Aquino Camargo
Guilherme Aquino CamargoSocio-Administrador de PowerUp